Forense.IA_Vol3_"El Rastro de la Sangre"

Capítulo 1: Retorno al Km Cero

La Ciudad de México se asfixia bajo un cielo de color sepia, una gasa de contaminación y recuerdos estancados que una red de drones de la División, con sus ojos rojos parpadeantes, vigila con una precisión algorítmica. Son las 23:00 horas en el Sector de Exclusión Texcoco, un lugar que el progreso olvidó y que la realidad evita.

Sandy pilota la balsa táctica con una mano firme, cortando las aguas aceitosas que huelen a óxido y a secretos industriales. A su lado, Verox y La Tercera permanecen en un silencio tenso, sus sentidos afinados por el peligro inminente.

—Estamos entrando en la zona muerta... —advierte Sandy, su voz apenas un susurro sobre el chapoteo del agua negra.

Verox ajusta su parche de cuero, sintiendo cómo el implante en su sien late con una urgencia eléctrica. Su ojo orgánico derecho brilla con una intensidad renovada, captando frecuencias que no pertenecen a este plano.

El aire aquí sabe a ella... a la Verónica que empezó todo.

Sandy opera la sonda de profundidad, y la pantalla revela lo que la ciudad intenta ocultar: una colmena submarina metálica, una arquitectura de pesadilla sumergida en el fango.

—Es un servidor biológico del tamaño de una ciudad —sentencia Sandy, con un asombro que roza el pánico.

El transmisor de Manuel, rescatado de las cenizas de San Javier, comienza a parpadear al ritmo errático del corazón de Verox. El sonido se vuelve físico, un golpeteo rítmico que resuena en el metal de la balsa: PAM-PUM... PAM-PUM.

La Tercera se pone de pie, señalando hacia un "diente" de concreto que sobresale del agua como el resto de un naufragio prehistórico.

—El útero está ahí abajo. La Sujeto 00 está soñando... —anuncia La Tercera, su mirada perdida en la profundidad.

De pronto, la tablet de Sandy parpadea en un rojo agresivo. Una cartela de advertencia domina la interfaz: ALERTA: VACÍO ELECTROMAGNÉTICO DETECTADO. El silencio digital es la antesala de la violencia.

Un tentáculo robótico, cubierto de lodo y cables expuestos, emerge del agua con una velocidad inhumana y atrapa el motor de la balsa. El sonido del metal desgarrándose corta la noche: SPLASH-SCREEECH!.

Sandy levanta su arma, pero Verox la detiene, interponiendo una palanca de hierro entre el brazo mecánico y el casco de la balsa. La vibración mecánica recorre sus huesos, un saludo de bienvenida de su propio pasado.

—¡No disparen! Es un protocolo de bienvenida... —grita Verox, reconociendo la firma del código.

Un remolino masivo se forma bajo la balsa, y una compuerta de titanio se abre en el lecho del canal, liberando una luz ámbar que parece el resplandor de un incendio subterráneo. El sonido del vacío succionando el agua es ensordecedor: RUMMMMMBLE-SUCTION.

La balsa es succionada hacia el abismo mientras los drones de la División vigilan desde el aire, como buitres esperando el resultado de la autopsia. La voz de Verox, cargada de una determinación que quema, resuena en el eco de la caída.

—Hola de nuevo, Verónica. He venido por mi vida.



© Verox Chacón - Gem IA - NotebookLM | 07/03/2026 | Propiedad de la Arquitecta de Omniversos Dinámicos.